jueves, 15 de septiembre de 2016

¿Y si nos vamos?

¿Y si nos vamos? ¡Nada! Si nos vamos nos llevamos la misma mentalidad y tarde o temprano crearíamos los mismos asuntos que hoy nos hacen querer irnos.

Nos tenemos que quedar aquí y aprender a abrir los ojos para encontrar en cada piedra un lado suave y volver a enchufarnos a la dopamina rápidamente, antes que el cortisol nos envenene y nos den ganas de correr.

Meditando se va uno dando cuenta de las cosas, les va dando peso, una que otra solución. Mejor dicho, si la gente supiera lo bueno de meditar, dejaría de dar tumbos, de llorarle a psicólogos/psiquiatras/analistas/terapeutas y empezaría a nadar en sus propias profundidades (que es a donde lo mandan esos que cobran de todas maneras). Buscar dentro de uno, conectarlo con una filosofía, razonar una solución, sonreír, ponerla en práctica.

Exorcizar demonios es cuestión de estilo, de autoconocimiento, meditación y un montón de determinación (me tocó usarla aunque le haya cogido un poco de bronca a esa palabra).

Aquí me quedo lidiando con mis quilombos. Si vos te querés ir, andate. Finalmente llega un punto donde mi simpatía termina y te toca a vos hacerle frente a todo eso que de vez en cuando te destruye, te deja en cenizas y te aleja de mi.

Aquí estaré esperándote -o no-, compra unos colores y ponte a colorear, he encontrado que aparte del yoga, la música y jugar con letras, coloreando medito y le doy rienda suelta a todo lo que ya dije...

Tal vez a vos te podría funcionar y seas capaz de ser feliz.

No hay comentarios: