miércoles, 25 de noviembre de 2015

Partamos de una "certeza"

Empecemos por reconocer que todo el mundo está en nuestras vidas de paso, así como de paso estamos nosotros en las vidas de los demás.
Por días, por meses, por años o hasta por horas, todos pasan, se van.
Algunos afortunadamente más rápido que otros.
Si no se van ellos, se va uno. Todo es cuestión de tiempo.
A no ser que hagan la de Romeo y Julieta, casi que podría ser una certeza.
El cambio es constante, no hay forma de mantener relaciones estáticas porque nosotros mismos no lo somos.
¿Cuál es el punto entonces si siempre hay despedidas?
A estas alturas creo que disfrutar y crecer...
"Poder decir adiós es crecer"

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