viernes, 10 de abril de 2015

Pensando un poquito -para variar-

Es muy interesante escuchar a alguien excusar a otra persona. Especialmente cuando esa persona no sirve para nada, literal. Bueno, aunque si consideramos comer, dormir y gastar dinero ajeno como hacer algo, ya se puede decir que sirve para algo.

Significa ello que quien lo excusa se pasará el resto de la vida haciéndolo.

Yo diría: "señora -o señor-, él no puede atenderle ahora porque no sirve para nada y eso lo mantiene muy ocupado"

Opino humildemente que no puede uno bancar su propia excusitis, mucho menos la de otro, y muchísimo menos la de un inútil! No le ayuda, para nada. 



Y yo que me sentí mal el día que mi tía desde el más allá me mandó a crecer! En comparación con este personaje yo si crecí.

No creo que aprovechar la riqueza para tener un estilo de vida diferente al del común y muchas veces aburridor denominador de la gente se deba considerar como falta de crecimiento. 

No creo tampoco que si la vida le permite a una persona poder disfrutar los días sin "matarse" trabajando, se pueda considerar como un signo de no crecimiento, siempre y cuando esa persona le sirva al mundo, o mejor, al planeta.

Uno debe hacer lo que tiene que hacer para aprovechar la vida, servir y dejar huella. ¿Pero no hacer nada? ¿Desperdiciar los días sirviendo para nada? Eso es el colmo. Y es mayor el colmo cuando se permite ser un mantenido, descarado, mimado, y cobijado bajo los mantos de quienes lo rodean y le siguen la falsa corriente, permitiéndole continuar con su infinita payasada de excusas.


Creo yo pues… no sé.

No hay comentarios: