lunes, 4 de noviembre de 2013

¿Por qué hago mi negocio?

¿Por qué me quiero calificar?
"Lo importante es el por qué detrás del qué y del cómo". ¿Cuál es el significado que tiene para mí calificarme, hacer este negocio?. Propósito no es lo mismo que meta. El significado es el sentido de contribución, para lo cual debo hacerme preguntas.

¿Por qué hago este negocio?

Este negocio lo hago porque no vivo del aire, debo producir dinero de alguna forma para poder mercar, pagar impuestos, servicios, etc.

Este negocio lo hago porque nunca fui feliz en los empleos, tampoco siendo autoempleada, y en este negocio encontré no sólo la posibilidad de no tener jefes, ni horarios, ni tener que pagar gastos fijos, ni tener que vestirme de alguna forma que no me gusta, sino también hacer las cosas a mi manera y ritmo (aunque eso puede ser y ha sido contraproducente).

Este negocio lo hago porque quiero ser millonaria, no por herencia sino por mérito propio, quiero construir enormes redes de hogares ecológicos y saber que desde mis pequeñas acciones estoy impactando positivamente el ambiente, estoy ayudando al planeta.

Este negocio lo hago porque quiero que mis papás tengan salud preparada y que cuando llegue el momento reciban la mejor atención médica posible.

Este negocio lo hago porque quiero llevar a mis papás de viaje a donde ellos quieran, sin que se tengan que preocupar porque no pueden pedir algo caro o antojarse de algo caro, yo se que a mi mamá le gusta darse gusticos pinchados de vez en cuando y se los merece todos, y yo quiero podérselos dar.

Mi papá quisiera vivir en una finca con un lago grande y yo quiero darle la posibilidad de hacerlo, porque él nunca ha tenido mucho dinero y yo quiero que él pueda hacer realidad ese sueño.

Yo hago este negocio porque quiero que mi tío Hernán se sienta tranquilo y se sienta orgulloso de mí, sabiendo que yo construí un legado como lo hizo él para su familia, y que no se tenga que preocupar porque a mi nunca me va a faltar nada, pero no sólo porque él lo hizo así, sino porque yo lo construí desde cero.

Yo hago este negocio porque en nuestro país existe una gran cantidad de personas que no tienen ocupación y empleo, y no es que yo vaya a emplearlos, no, yo les quiero ofrecer la posibilidad de que su futuro y el de su familia no dependa del sistema tradicional, sino que ellos mismos puedan construir sus negocios de hogares ecológicos y mercadeo en redes y ya no estén perdiendo el tiempo pasando hojas de vida ni vendiendo su tiempo a empresas y oficios que no los valoran como seres humanos sino como máquinas productoras.

Yo hago este negocio no para disminuir la tasa de desempleo, sino para aumentar la calidad de vida de la gente, no sólo en Medellín y Antioquia, sino del país en general y del mundo, ¿por qué no?

Yo hago este negocio porque estoy cansada de ver gente pidiendo plata en la calle, gente cometiendo crímenes porque necesitan comer, gente en los semáforos inventando por monedas (aunque algunos ganan muy bien, pero es un trabajo demasiado complicado y podrían vivir de mejor forma, ya si quieren seguir haciendo eso pues que lo hagan, pero que lo hagan por disfrute, no por necesidad, porque contribuyen a generar sonrisas en la gente que los ve en los semáforos)

Yo hago este negocio porque quiero ayudar a la gente a que ejerzan sus profesiones porque contribuyen a la sociedad, no porque tienen que ejercerlas porque sino no comen.

Yo hago este negocio porque cada persona que yo logre conectar a este sistema, es una persona menos esperando jubilarse con una pensión que no sólo es ridícula, sino que cada vez será más difícil de conseguir, y yo no quiero seguir viendo ancianos haciendo filas, ni matándose en unos empleos porque no han podido jubilarse o porque la pensión no les alcanza. Los ancianos ya dieron mucho por esta sociedad, es justo que la sociedad los releve y ellos puedan quedarse en sus casas, pasando tiempo con sus familias, disfrutando la vejez, viajando, haciendo lo que les guste, no yendo a cumplir un horario de trabajo, ni soportando humillaciones.

Yo hago este negocio porque es posible que los pobres tengan mejor calidad de vida, es posible disminuir la brecha entre ricos y pobres mediante educación y una gran oportunidad de democratizar la riqueza y eso es lo que uno puede lograr mediante este negocio.

Yo hago este negocio porque quiero cambiar la sociedad en la que vivimos, porque mediante este negocio podemos convertirnos en la mejor versión de cada uno de nosotros, y siendo nuestra mejor versión, la violencia no cabe en nosotros, la pobreza y la infelicidad tampoco. No es justo que unos tengan la posibilidad de vivir felices y otros se la pasen detrás de la felicidad como si ésta fuera algo que se consigue afuera, y yo se que gracias a nuestro sistema educativo podemos darle a la gente la posibilidad de abrir los ojos y encontrar dentro de ellos mismos esa felicidad que tanto han buscado donde no es, gracias a un sistema que no tiene como fin hacer feliz a sus integrantes.

Yo hago este negocio porque me hace feliz hacerlo, me hace feliz saber que tal vez, cada persona con la que yo me reúno puede cambiar su vida y su mente, puede generar (si no lo ha hecho) consciencia de nuestro planeta, puede transformarse y ayudar a muchas personas a transformarse.

Yo hago este negocio porque quiero ser libre, porque quiero irme por todo el mundo, conocerlo, disfrutarlo, llevarle a la gente un mensaje que va más allá del dinero, un mensaje de esperanza, de un futuro mejor, de poder transformar cada uno de nosotros no sólo nuestro mundo, sino el que nos rodea. Estoy convencida que la gente feliz no hace daño, la gente que se transforma en su mejor versión, que se vuelve gigante mental, jamás pensaría en lastimar a otros, y eso sí que haría un cambio importante en el mundo.

Yo hago este negocio porque para mí es muchísimo más que un negocio en el que se produce dinero, para mí es esperanza, es amistad, es poder cambiar el mundo, es conciencia ambiental, es transformación personal y social, es amor, es contribuirle al mundo para que la brecha esa de la que tanto hablan se haga cada vez más chiquita, y cada vez hayan más personas unidas a nuestro movimiento y acabemos con la pobreza económica, mental y espiritual.

Yo hago este negocio porque imagínese llevar a los negritos que lavan vidrios en los semáforos, a los que venden chicles, a los que se disfrazan por monedas, a un cambio tal en sus vidas que puedan hacer este negocio, educarse, ayudar a su gente a que hagan lo mismo, para que no tengan que volver a hacer esas cosas (si no quieren) y darles una esperanza! Yo he visto como se ponen de felices cuando mis hermanos les han regalado mercados en navidad, ahora imagínese como se van a poner de felices cuando lleguen a sus casas con más dinero, que puedan pasar tiempo con sus familias, que puedan contribuir al desarrollo de sus comunidades y todo eso mientras van creando consciencia y van aportando al medio ambiente, es perfecto!

Yo hago este negocio porque estoy harta de que los políticos sigan robando al país de la mano de los empresarios, y los que chupen son los colombianos. Yo quiero que cada colombiano que haga este negocio sea un güevón menos al que le roba el gobierno, y si le roban que no le roben sino dinero, pero es que están robando la tranquilidad, el orgullo, la autoestima, la dignidad del pueblo y eso no es justo.

Yo hago este negocio porque mediante él puedo lograr elevar a la gente a estados de revolución mental y económica, a no depender del gobierno, mucho menos del empleador explotador, a no depender ni siquiera de ellos mismos. Imagínese lo satisfactorio que puede ser para una persona que toda su vida trabajó por un sueldo miserable, poder despertarse un día y decir, yo no voy a trabajar más de esa forma, prefiero este negocio porque me da libertad, porque puedo ver crecer a mis hijos, nietos, porque puedo darle amor a mi familia, porque no tengo que responder a un horario de trabajo, porque yo no tengo que ser más un esclavo.

Yo hago este negocio porque estoy determinada a acabar con la esclavitud a la que están sometidos los colombianos y los seres humanos a nivel mundial. El que se quiera quedar siendo esclavo, que lo haga pero con conocimiento de su situación, que abra los ojos y ya él verá que decisión toma, porque la verdad es que no todo el mundo está ni preparado ni dispuesto a ser libre, pero yo me siento muy feliz de poder abrirle los ojos a la gente durante unos segundos, rayarle la cabeza y mostrarle que sí es posible vivir bien, dignamente, con la familia, con amor, haciendo lo que les mueve las fibras del alma, sí es posible vivir sin preocuparse porque no hay dinero para pagar las cuentas.

Yo hago este negocio porque es posible crear una revolución mundial, de uno en uno, me apalanco en mis socios para ir lográndola y llegará el día en que el mundo como lo conocemos dejará de existir, al menos en nuestra cultura, ya de lo que no conozco no puedo hablar, mucho menos puedo pretender cambiarlo, pero la basura esa de 15 días de vacaciones al año, un sueldo miserable, un horario que no da tiempo para nada se tiene que terminar, y si todos nos juntamos haciendo de este negocio una causa por la liberación del pueblo, yo sé que lo podemos lograr, y sé que no es sólo un sueño, tengo fe que lo podemos lograr y que el mundo no tiene que ser como nos enseñaron, la vida no tiene que ser como nos dijeron, podemos construir una mejor Colombia, un mejor mundo!

lunes, 3 de junio de 2013

En el nombre de la Luna que admirábamos te invoco
Te invoco para que llegues en mis sueños
En mis sueños sonrías conmigo y me abraces
Me abraces con todo ese amor
Amor que se me desvanece y me duele
Me duele no sentirte y no escucharte
Escuchar tu serenidad y sabiduría
Sabiduría que extraño más en tiempos difíciles
Tiempos difíciles en los que elevo mi plegaria y en el nombre de la Luna que admirábamos te invoco.

¿Qué pasa con las lágrimas?

Últimamente se me hace difícil llorar. ¿Por qué? Entre Sertranquil, alegrías, y mucha fuerza, acompañados de una gran dosis de miic me faltan lágrimas, o bueno, no es que me falten, simplemente no lo hago.
No me gusta llorar, me emputa ser vulnerable en ese sentido y prefiero no hacerlo, además, cuando lo hago me duele la cabeza y termino con la cara roja, nariz de payaso y ojos de porretas.
Que quede claro que no he perdido la sensibilidad, hay cosas, situaciones, personas y emociones que aún me duelen.
A la hora de la verdad, cuando algo meritorio pasa puedo llorar como culicagada -o niña-, sólo que evito hacerlo.
Admiro a quienes logran llorar con facilidad -claramente yo la perdí-, aunque no miento, algunas veces no entiendo qué les pasa.
Supongo que cuando vuelva a enamorarme -si algún día pasa- volveré a llorar de miedos, problemas y esas cosas que pasan, que son normales en relaciones, a veces hasta inevitables.
¿Será que -como dicen algunos de mis socios- algo está mal dentro de mi?
Cómo cambia la vida, antes era una llorilas, ahora me gustaría hacerlo de vez en cuando para soltar esos tacos que se le van acumulando a uno, pero no me da.
En fin, será reflejo de la fuerza, del cambio de vida y de mentalidad, no lo sé, sólo sé que a veces me es imposible llorar.

sábado, 18 de mayo de 2013


Al frente, sin nadie alrededor, te diría lo mucho que lamento haberte metido en problemas, nunca fue mi intención.
Soy sincera, a veces demasiado imprudente, seriamente irreverente y bueno, creo que eso nos alejó bastante.
Te extraño, mi cara de seriedad esta noche al verte fue sólo para no mostrarte más de lo que no debo, para que no te dieras cuenta que no fue cuestión de cervezas, es real lo que pasa dentro de mí cuando estás alrededor pero es mejor ocultarlo.
Me salta el estómago, me hierve la sangre, me mojan los ojos y por qué no, a veces hasta los calzones.
No es el momento, no pienso si algún día lo será, el futuro nunca ha sido lo mío, lo único que es mío es mi verdad, que por soltar las riendas se me fue la mano y me quedé sin nada.
Al frente, sin nadie alrededor, esto es lo único que quisiera decirte ahora… perdón.

domingo, 5 de mayo de 2013

"Que ganas tengo de pararme al frente tuyo y zamparte un pico en la jeta!"


Por qué? Fácil, me gustás.
Desde cuándo? No tengo idea, simplemente pasó.
Por qué ahora y no antes? No sé, así es la vida.
Puedo evitarlo? Seguramente, pero no me da la gana.
Qué voy a hacer? Nada, no es el momento, aunque ay que rico!

Segura estoy de que lo viste, lo sentiste, lo notaste. No puse empeño alguno en disimular, no es problema mío si el mundo entero se entera, no soy yo quien debe contenerse porque hay algo que es claro... Te gusto por igual.

En todos los colores, las miradas, las sonrisas, los gestos y los pucheros me voy yendo un poco cada vez, hacia dónde? no es el punto, lo que importa es que me vas atrapando y si te da la gana me podés llevar...

Y si no qué? Nada, pero, y si si? 

Lo que viene a continuación, seguramente no gustará mucho.

Hace mucho tiempo dejé de escribir, la verdad, las razones pueden ser muchas o pocas, ya ni las recuerdo, sólo recuerdo que cuando uno está intentando sacar cosas de su mente, poco gana con plasmarlas en una hoja y hacerlas disponibles para el recuerdo.

Hoy, después de más minutos de los que me gustaría aceptar he decidido volver a jugar, no sólo porque lo extraño, sino porque tengo tanto por decir que siento que en cualquier momento voy a vomitar palabras.

Pasan los días y la lucha entre la melancólica y la sanguínea no se detiene, entre la hippie y la punkera, y entre todos esos extremos bipolares que me hacen ser como soy. Sin embargo, no quiero hablar de luchas, sólo estoy volviendo a esto con la calma necesaria.

Linda es la vida cuando pesa más la sonrisa que la lágrima, no?

domingo, 3 de febrero de 2013

Un momento de meditación

Amarte es más frustrante que querer volar en el mar.

Pensarte, soñarte, delirar en el arco iris de tus ojos, derretirme en la comodidad de tus huesos, todo en mi mente, todo en imágenes que se construyen a través de mi todo que no te abandona y el todo que ya no me das.

Buscarte, maldecirte -si, te maldigo-, a veces te detesto y con los ojos mojados me juro que no voy a seguir con este absurdo de intentar amarte, sólo para chocarme contra las paredes que levantas a mi alrededor para evitar mi partida.

Paredes de babas y nada más. En tu devenir no encuentro más que incoherencias y desprecios, de este lado del mundo no me he topado con nada que me atraiga, nada que me incite a titubear, y lo sabes, lo más interesante es la importancia que le das.

Me gusta despedirme aunque me lastima, con la calma, con el tiempo, con paciencia y mucha perseverancia, te darás cuenta algún día que este momento de meditación me dio el impulso para decirte adiós.