viernes, 16 de noviembre de 2012

Un deseo entre líneas


Si alguien me hiciera esa pregunta cliché "a quién te gustaría hablarle, un famoso que ya se haya muerto", claramente mi respuesta sería a Cortázar...
Julito, pedazo de libro te mandaste con Rayuela!
Quisiera yo tener tanta incoherencia para adornar una historia tan magnífica como esa, quisiera yo poder jugar con letras de esa forma porque es exactamente lo que hacés, jugás con letras, las amasás, las revolcás, les das la forma que te provoca y el resultado es un boleo de cosas raras, frases sin sentido aparente, entremezcladas con un amor como pocos se han visto -corrijo, como pocos se han leído-.

Es que con razón le decían La Maga, no entendía muy bien al comienzo, si, desdeñada, libre, desordenada, en su propio mundo caótico, pero tenía cosas que no cuadraban, por ejemplo, su ignorancia en uno que otro tema que al parecer era importante.  Eso no me cuadraba muy bien, hasta yo me llegué a sentir identificada con ella.  Pero una vez llegué a la locura de oliveira, todo encajó y entendí que el apodo le cae muy bien... Inolvidable, amor loco, amor sufrido, amor perdido, de esos amores que te confunden, que jamás dejás ir, que buscás en otra gente y te lleva a la insanidad de confundirlo en donde no es, como no es, con quien no es.

Ay Cortázar, que puto genio!

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