lunes, 27 de agosto de 2012

Boceto

Vos lo considerás traición. Yo lo veo como salvación. De buena o mala manera me libré de vos. Como dicen por ahí, tras de ladrón, bufón.

El cielo no quiso entender, sabía que era lo mejor alejarme de vos. Difícil de aceptar, a veces los ojos engañan al corazón y la mente se hace la loca para aceptar perder.

Vos lo considerás traición. Después de 6 o 14 años de amor y amistad incondicional, tus muestras de odio no se ven coherentes pero no saben tan mal.

Soltá tu ejército, dejá salir tu ira, sacá tu herida a respirar. Yo, sentada en mi trono esperaré el momento preciso para atacar. Atacaré con mi olvido, es la mejor venganza que puedo otorgar, mi indiferencia y eliminar tus huellas siempre serán lo que más te dolerá, nunca podrás aceptar cómo alguien que te levantó de las cenizas y te enseñó a caminar, pudo abrir los ojos para dejarte atrás.

Así me despido, aceptar tu derrota te dolerá, algún día despertarás y sabrás, que lo que consideraste traición no era más que una patada de realidad.

Ahí solo, en tu mundito material, mirarás al cielo y me verás volar, con las alas abiertas, me envidiarás y no tendrás más remedio que llorar.

Vos lo considerás traición, yo lo veo como salvación. Gracias al caos, jamás volví a saber de vos...

Sinceramente

No dejé de amarte, dejé de buscarte, dejé de recrear tus recuerdos por toda mi habitación. Dejé que el dolor se fuera a pasear y no le dejé comprar tiquete para regresar.

Dentro de mi nada tu amor, en el pequeño lago que le dejé en mi corazón para que lentamente se fuera muriendo de aburrición, se desesperara y se extinguiera de inanición.

No te dejé de amar, no valía la pena el esfuerzo que tendría que hacer para lograrlo, simplemente te ignoré dentro de mi.

A veces en las noches me pregunto qué sentirás, sabiendo que el amor más grande que nadie te había ofrecido lo dejaste escapar.
Te imagino llorando en tu cama, revolcándote con otra para intentar olvidar, pero 3 minutos acabado el polvo, volvés a tu cárcel, ahí donde sólo reina el remordimiento.

Extrañarte no lo concibo, no me alcanza la mente para tanto desperdicio, hay cosas muy buenas en los días coloridos para volver a un lugar donde no existió nunca el sentido de dejarme llevar.

No dejé de amarte, tal vez nunca fue amor, tal vez todo fue una ilusión como todo con vos, un mundo de mentiras, un mundo repleto de fantasmas, de otros amores que nunca pudiste dejar atrás. Un mundo lleno de enredos y palabras sin sentido que al no entender no podías explicar. Un mundo estúpido, lleno de gente vacía que sólo te buscaba para divagar. Un mundo sin sueños, un mundo vano, un mundo de niños donde nunca hubo diversión, los colores eran mentira y las sonrisas confusión.

No te odio, te desconozco.

domingo, 26 de agosto de 2012

A veces creo que no puedo quedarme quieta, tendida sin hacer nada, sin pensar en algo concreto proveniente del exterior, porque mi propia mente y sus pensamientos me resultan insoportables, podrían acabar conmigo.

Maria Antonia y yo escribimos esto


Carta para mi sirena

Hay mucha gente, pero pocas como vos. Que me hace soñar y sueña conmigo. Que me pregunta cómo estoy y hasta qué fue mi almuerzo. Que me pide que la visite y planea cada momento a mi lado con el fin de aprovecharnos siempre al máximo. Que me regaña cuando me descuido y me hace prometerle que no me enfermaré. Que se emputa cuando los médicos divagan. Que se enoja cuando le cuento que hablé con esa mamerta que había en mi vida.
Hay mucha gente, en definitiva, pero como vos, sólo vos.
Mi sirena, esa que muere por el mar, que admira el cielo, la Luna, las noches estrelladas. Esa que se estremece cuando hay frío y se chifla cuando hace demasiado calor. Esa que desde siempre admiró mi forma de jugar con letras. Esa que cree que existe el verdadero amor y que cree que yo debería robarme a quien quiero para vivir lo que sería perfecto. Esa que reniega de la estupidez de las mal llamadas "barras bravas" y le tira puyas a la del verde y sus hinchas pero conmigo nunca pelea. Esa que no tolera la violencia y que merece vivir en una nube, para que la maldad del mundo no la toque y no se atreva a intentar corromperla. Esa que aprecia el buen rock y una cerveza, o un guaro, o un cocktel con gomitas adentro, o un granizado envenenado, o una michelada, siempre y cuando tenga la compañía adecuada. Esa que disfruta los colores, las películas, los libros y las caricaturas. Esa que adopta animales porque no soporta la idea de un perro o un gato abandonado a su suerte y sin amor. Esa que ha hecho que una perra y una gata se compartan su amor sin pelea ni encontrón alguno. Esa que en la distancia me recuerda y no ve la hora de volvernos a abrazar.
Esa sirena que se fue de la ciudad caótica cuando yo estaba lejos y me destrozó el alma cuando me di cuenta que no podría verla como lo hacía antes, con las casualidades que nos llevaban a las dos al parque o con los parches rockeros que nos unieron. Es una sirena fuera de lo común, se enamoró de un chico y dejó una ciudad por internarse en un pueblo casi fantasma por estar con él, que loco no? poca gente tiene los cojones de hacerlo, pero ella vive ligero, ella flota entre el verano y el invierno, admira como ninguna a la primavera y el otoño no le da miedo, sólo se prepara con la calma para lo que sigue y lo encara. Esa sirena es paisa de nacimiento, bien criada como los demás pero nunca se dejó domar por la sociedad estúpida que reina en nuestro pueblo. Ella es salvaje, irreverente, entretenida, con el alma argentina y el rock por las venas. Muere por ir a París y se podría infartar si algún día se pudiera revivir a sus rockeros ingleses, sueña con vivir y sollarse el planeta entero y ahí va, es chiquita pero no la para nadie, es una fuerza imposible de ignorar y uno siente su efecto con cualquiera de sus manifestaciones, hay que ver como escribe la nenita, puedo afirmar que todo lo que hace lo hace bien y ahí va... Soy feliz a su lado, me honra ser su amiga, su sirena de compañera de alegrías y tristezas, historias reales e imaginarias, sus días grises o los de arcoiris, en todo, me dibuja sonrisas aún en la insoportable y frustrante distancia como si estuviera al lado mío, justo ahí, pero nuestros corazones están unidos y por eso nos sentimos siempre tan cerca.
Entre agosto 25 y 26 de 2012.

jueves, 9 de agosto de 2012

Jugamos... A qué?... A que nunca te olvidás de mi... Ese lo hemos venido jugando desde que nos conocimos... Pues lo disimulás muy bien!... Te parece?
Un silencio momentáneo lo rompió con un beso
Y eso de qué va?... Pa que decirte que no te voy a olvidar si te lo puedo demostrar...
Volví a sonreír y en sus ojos vi las estrellas que me hechizaron, me abrazó y volví a Tranquilandia.