miércoles, 14 de diciembre de 2011

¿Quién te mandó a ser tan indispensable?

No es nuestra culpa que las ganas de llorar nos invadan y nos aten, dejándonos ninguna opción más que dejar nuestros ojos liberar la energía y la tristeza contenida en ellos desde tu partida!
Sólo somos humanos, te extrañamos, te anhelamos, te consideramos más que importante, primordial en más de una situación diaria de nuestra vida y no llorarte a veces es difícil, pues te consolidaste como un pilar sin duda.
Intentamos no llorarte, intentamos mantenerte en nuestras memorias, intentamos recordarte en familia pero es complicadísimo no encontrar tu voz, tu apoyo, tus abrazos, tus sonrisas en tantos momentos que seguimos viviendo.
Acostumbrarnos a una ausencia como la tuya no será cuestión de meses, no sé cuestión de qué será, pero espero que no te moleste mucho vernos llorar, cuando nos veás haciéndolo simplemente pensá que sos tan putamente grande que el sentimiento nos desborda y a veces no sabemos qué hacer con él y es inevitable expresarnos por medio de lágrimas.

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