jueves, 12 de mayo de 2011

Una poca de rebeldía

No tengo que hacer nada que no sienta y/o no quiera hacer.

Convencida de eso me llamo Capitana, soy yo quien gobierna el barco en que navego por el mundo buscando sentir felicidad -namá!-

No puedo sacrificar mis sueños por los favores de otros, no puedo arriesgarme a ser una más del sistema de ovejas trabajadoras por no ser capaz de enfrentarme al lobo que me quiere acechar y me dictamina qué hacer para sobrevivir.

No es lo que soy, luego de tantos años haciendo lo que yo considero correcto, creo que he aprendido a discernir y no encuentro justo soltar mi timón por un puesto en la tierra -así sea envidiable para algunos-.

No hay comentarios: