sábado, 12 de marzo de 2011

Seguiré hacia mi puerto

Voy a seguir hasta encontrar un puerto de felicidad, donde las alegrías borren las tristezas, donde los colores borren los problemas, las sonrisas sean las únicas que causen lágrimas y se prohíba la entrada a los malos ratos.
Existe, lo sé, es allá donde encontraré la paz que mi alma requiere para hacer sonreír mi cuerpo todo el día, pues todo lo que los humanos provocan que hace estremecer el corazón será combatido muy lejos para que no llegue al puerto a tocarme.
Es una forma de vida, lo sé, la felicidad, la tranquilidad, la paz y la satisfacción existen, y una vez entendido eso, sería irresponsable y una persona absolutamente mediocre si no lo persigo.
Me rehúso a nadar por la vida hasta su final sabiendo que es posible el bienestar sin luchar por alcanzarlo.  Todo lo que no aporta ese estado se puede alejar la mayor distancia que pueda porque lo rechazaré.
Sé que me acercaré a mi puerto soñado, para eso soy la capitana y mi barco sólo a mí me obedece.

viernes, 4 de marzo de 2011

Jugá con el tiempo, no dejés que el tiempo juegue con vos

Finalmente ¿qué es el tiempo?, ¿quién le dio poder para gobernar?
Va a la madre el tiempo, en mi bolsillo Tacar, en mi mente un borrador y voy jugando con la vida al son que el Sol y la Luna, las palmeras y los árboles, los pájaros y el viento me canten.
El tic tac del reloj se puede ir a tomar por culo, no me interesa saber qué día es y cuántos años han pasado de mi vida, sólo me interesan las sonrisas, los logros, los latidos saltarines y la buena energía, ¡ah sí!, y los ojos brillantes.
Supongo que por eso jamás acepté que me apresuraran o acosaran para hacer algo.  Yo gobierno mi vida, nadie más.
Determiná qué actividades harás cada día de  acuerdo a lo que sintás, podás y querás.  Eso sí, tené en cuenta que la mayoría de los demás mortales son regidos por el paso de ese silencioso invento que alguien quiso intentar medir y se cagó en el mundo.
No te estresés por pelear contra el tiempo, jamás lo vas a modificar, relájate y dejá de darle mente a lo que no podés cambiar.

El mundo perdió la cabeza por un pin


No se trata de tener una lista de contactos gorda, no se trata de repetir la patada de realidad “De hipocresía, diferencias y gente extra”… Se trata de enviar un mensaje claro.
Si no te dan un pin no tenés razones para enojarte, todos sabemos que uno no chatea con todo el mundo, algunos amigos no tienen talento para hacerlo o no les llama la atención y prefieren tener otro tipo de contacto, no quiere decir que la posesión de uno de estos móviles automáticamente obligue a repartir el contacto para hablar con todo el mundo.
Vamos a ver, si en msn ni se hablan, si nunca se llaman por teléfono, ¿qué sentido tiene agregarse a un chat más?

miércoles, 2 de marzo de 2011

Lo que le causó una tristeza

Un día gritó tan fuerte que sus cuerdas vocales se reventaron, luego las vomitó en el medio del dolor de su llanto desgarrador.
Su perro se las comió y comenzó a hablar como ella, pues como en un rompecabezas, las cuerdas encajaron en su garganta y este aprendió a hablar igual a ella, quien en medio de su dolor no sabía si reír al escuchar a su perro hablando y cantando como ella, o llorar por su pena intensificada por su incapacidad para expresarse oralmente.
Decidió arrodillarse junto a su perro y lo abrazó, como nunca, ahora los unía algo mas que un sentimiento, ahora los unía una voz que se había liberado en un grito desesperado y había colonizado un territorio teóricamente hostil para los humanos.
Se adoraban y permanecerían juntos, ella atrapada en su melancolía y él afanado por hacerla feliz.
Él la entendía, en sus ojos percibía su dolor, en esas miradas intensas e infinitamente tristes y con trazos vacíos, pero profundamente expresivas. Él la acompañaba y en silencio la animaba, pues sólo cuando era extremadamente necesario, le hablaba con su voz para colorearle los momentos con sus historias de perro.