jueves, 2 de diciembre de 2010

Pudor

Nunca entendí esta noche,
Un sueño que desapareció de repente,
Una sensación que me atacó y me hizo despertar algo,
Un encuentro fantástico...

Dejó el pudor a un lado,
Realmente no sé si en algún momento tuvo mucho,
Sólo sé que lo que tenía,
Lo dejó a un lado del camino.

Sin miedo dejó caer su toalla,
Con la imagen de su cuerpo entero,
Mi cuerpo sintió un corrientazo,
Y mi cerebro se paralizó por un momento.

Sonreí,
Me mordí los labios,
Mis ojos brillaron,
No había mucho que decir.

Se acercó a mí,
Hacía mucho tiempo no hablábamos,
Se abrazó a mi cuerpo,
Y lentamente comencé a perder la ropa.

La sensación de sus manos en mi piel,
De sus labios y los míos acercándose,
De su aliento mezclándose con el mío,
Y de su cuerpo desnudo junto a mí es perfecta.

Sin nada más que temblor,
En una escena llena de expectativas,
Sentí como solté mis riendas,
Y las tomó quien muy bien sabía hacerlo.

Por un momento todo fue rápido,
Luego llegó la calma y el disfrute,
Nadie nos podía interrumpir,
Y sabiendo eso nos detuvimos.

Intercambiamos un par de palabras,
No hacían falta pero no sobraron,
Sonreímos saboreando la victoria,
Que representaba sobre el mundo ese momento.

Nos miramos con admiración,
Despacio, siendo su cuerpo mi mundo,
El mío, igualmente, el suyo,
Jugamos a tocarnos sin restricción.

Nunca entendí bien esta noche,
Cómo terminó o mucho menos comenzó,
Sólo sé que la dejo guardada,
Como la muestra clara de nuestra ausencia de pudor...

No hay comentarios: