martes, 30 de noviembre de 2010

Del silencio

Silencio, prefiero mantenerlo para evitar aporrear.  Estoy convencida que hay cosas que es mejor callar, todo el mundo tiene un mundo interno y no es obligación contarlo todo, mostrar todas las realidades o formas de ser y pensar.

El silencio ayuda, esconderse tras él como un refugio recupera la tranquilidad.  Es una capa protectora bajo la cual me resguardo y me doy seguridad.

En ningún lugar de mi mundo está determinado que el silencio no se puede usar como herramienta tan válida como las palabras, por eso me apego a él y lo abrazo cuando lo considero necesario, aunque algunas personas no lo entiendan y sea esto causante de malos entendidos.

En el silencio habitan verdades, mentiras, temores, confesiones, promesas, secretos, todo tiene cabida en un mundo temido por muchos, un mundo que permite juegos fantásticos de los cuales nadie tiene por que enterarse si no se deciden compartir.

Que no quede duda, las letras me fascinan y jugar a expresarme con ellas es de las cosas que más disfruto hacer, pero nada como el silencio para decir lo que nadie debe saber y para escuchar hablar a la única persona a quien realmente cada uno debería prestarle atención muy a menudo... 

No hay comentarios: