martes, 3 de agosto de 2010

Soñando como debería ser

A esta hora te estarás despertando.  Abrís los ojos lentamente, mirás a tu alrededor, estás en tu habitación, en tu propia, pero de alguna forma, ajena cama.
Mientras tanto, a esta hora yo estoy a punto de dormir, mis ojos se van cerrando lentamente con mayor frecuencia, miro a mi alrededor, estoy en mi habitación, en mi propia y a veces compartida cama.
Tu cama y la mía deberían ser la misma, yo debería compartir mi cama con vos.

Sólo con vos.

Vos y yo nos deberíamos despertar y acostar al mismo tiempo, que sea tu calor el que me contagie y sea el mío el que te mantenga la temperatura más elevada, para evitar que el frío que a veces guardan las mantas te moleste.
No lo hacemos porque tenemos horarios de vida diferentes, muy diferentes, tu vida y la mía en poco o en nada se parecen ahora.  

No debería ser así.

Tus ojos deberían encontrarse con los míos todas las mañanas, tus ojos y sus mil estrellas deberían toparse con mis ojos que brillan reflejando tu luz.

Si la vida fuera justa, pero no, no lo es.

Mi mano debería abrazar tu cuerpo todas las noches, tu mano debería enredar sus dedos con los míos y descansar así, como si entre tu cuerpo y el mío no hubiera nada, como si tu cuerpo y el mío fuesen uno solo.
Respirar en tu cuello, darte un beso de buenas noches, susurrarte unas pocas palabras para desearte una noche feliz, sabiendo que la tendrás porque estás pasándola junto a alguien que sinceramente te quiere, sabiendo que no habrá nada malo, nada que nos separe.

Nada nos debería separar en las noches, nada.

Que me cerrés los ojos, que te abrace para que no sintás miedo y nunca soledad, que me des un beso, o miles si querés, que en las mañanas me despierte a traerte café, o lo hagás vos, que juguemos entre las cobijas a darnos gusto en la fortaleza que creamos, que tus dedos me dibujen y desdibujen, que los míos te recorran y nos coloriemos los días con sonrisas y buenos recuerdos, que te vayás a trabajar con la satisfacción de que por muy duro que sea el día, siempre me encontrarás en el mismo lugar, en tu cama que es mi cama, no de otra forma...

Soñá, idiota, soñá!

No hay comentarios: