jueves, 18 de marzo de 2010

Soñaste otro mundo, verdad?

Soñaste un día con pararte frente a la chica de tus sueños y poder abrazarla.

Soñaste con conocerla, descubrir lo que le gusta y lo que le molesta.

Soñaste con mirarla a los ojos, con verla sonreír, con caminar tomando su mano.

Soñaste que lo que sentías por ella en tus sueños sería real y ella sentiría lo mismo.

Soñaste con muchas cosas que harías con ella, por ejemplo, invitarla a cenar, ir a bailar, tomar café, sentarse a ver el mar, ir de paseo, caminar por el campo, llevarle el desayuno a la cama después de haber hecho el amor con ella y dormir abrazando su cintura, jugar en la playa, recorrer la ciudad, tomar fotos.

Soñaste con darle un beso en la calle mientras llovía, con cantar con ella, con hacer picnics en el campo y luego acostarte a ver estrellas junto a ella.

Soñaste que podrías relajarte con ella y dejar que las cosas funcionaran sin presiones, que disfrutarían soltando las riendas y que sin prevenciones andarían pasito a pasito, sin objetivo diferente a sentir y hacerse sentir bien.

Soñaste con una idea de perfección...

Lástima, no?

No hay comentarios: