jueves, 18 de marzo de 2010

Cosas que pasan

A veces la gente se cansa.
A veces la gente no responde de la forma como se supone debería responder.
A veces la gente se desenamora.

Todo lo que comenzó puede tener fin.

Es difícil explicar las razones por las cuales alguien decide romper con las acciones cotidianas en las que comparte con otra persona.

Simplemente las cosas pasan, tal vez lo que un día enamoró, ahora desenamora.

Como dice Legolas "Detalles que enamoran y a la larga cansan".  Tiene razón, todo puede llegar a cansar, hasta tal punto que es necesario romper con la rutina y la costumbre para escapar y respirar.

De eso se trata, no?
De respirar tranquilamente.
De no tener presiones innecesarias.
De poder nadar hacia la superficie y recargarse con una bocanada de buena energía.
De volver a acostarse tranquilo en las noches sabiendo que no se está haciendo daño a alguien, aún cuando el daño aún no es perceptible.
De tomar decisiones que se dirijan hacia el bienestar y la forma de ser, sin forzamientos ni obligaciones no deseadas.

"La energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma".  Es aplicable al rollo del amor.

Recuerdo que hace mucho tiempo, un día un hombre me dijo (cuando le pregunté por su matrimonio), el amor por ella no se me acabó, simplemente se transformó, yo la sigo queriendo, pero no de la misma forma, ahora la quiero como una amiga y por eso quiero que esté bien.

En el momento no lo entendí muy bien, ahora que ha pasado el tiempo  y ha cambiado tanto mi manera de ver las cosas, me doy cuenta que es una decisión que requiere fortaleza y es válida, cuando uno se da cuenta que no es lo mejor que puede tener alguien, o que lo que uno ofrece no es lo que la otra persona merece, es mejor decir adiós.

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