domingo, 7 de febrero de 2010

En un título de Caramelos de Cianuro...

No hubo Luna, visible por lo menos.
No hubo cielo despejado, durante la mayor parte del tiempo.
No hubo música en altavoz, sólo por unos momentos.
No hubo gran cantidad de estrellas, aunque en algunos instantes, El Cazador dejó de jugar a las escondidas.
No hubo un colchón blando, ni más de un cojín.
No hubo temperatura alta, por el contrario, la temperatura llegó al valor más bajo registrado en la semana.
No hubo eso que nos hace reír de todo y de nada.
No hubo recuerdos malos, conversaciones incómodas, ni palabras sin sentido.

Sin embargo...

Por jugar con estrellas
Por contarme tus teorías
Por la sinceridad
Por las sensaciones
Por los mejores cocteles
Por la variedad de temas
Por disfrutar de las cosas sencillas
Por la buena música
Por cantar
Por los parches diferentes
Por la boca y los ojos brillantes
Por todo y mucho más...

Fue una noche en la que recordé que vale la pena estar en una ciudad que no entiendo y no es mía, pero que es brutal cuando se puede sollar!

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